TRASLATOR

XIV

Estoy llegando a la espera de tu carne... 
tu noche caerá sobre mi ladera.... 
lo se, porque tiendo a adivinarlo, 
en cada nota del tiempo.



XIII

Tus ojos dame
poder yo verte,
inspirarme
ya estoy empezando para escribirte



XII

Me dueles tu.
que dices y como
donde vas y en compañía de.

Me dueles tu.
sobre todo cuando
las noches
son largas
frías.

Me dueles tu.
cuando no tengo
donde ir
ni que decir.

XI


Tu sombra invade mi cuerpo
en una habitación de luz tenue.

Se hacía con mi alma
deseo....
apetito...

El silencio
se hace con la cuerda de mi guitarra.

No forjados los besos
se oprimían las sonrisas.

Viaje sin retorno
y la partida estaba lista.

X



Cenizas y polvo
     es lo que seremos 
         todos nadie...
                 Un vivir
                     no vida...
                         La hacemos cada uno como quiere

VIIII





Si marco
  con tus huellas 
    desde el principio
      del tiempo
        el olvido de una no fúlgida noche. 
          Quizás fuera más bella, sin limite...

VIII

Las nubes tocan cabellos dorados.
¿no mostrabas en tus manos mujeres grávidas?

Bebamos de la hierva hijo mío, y hablemos,
aún tendrás tiempo y costumbre por aprender
de está más que nada pesadumbre.

De la vida misma... el amor... o el desamor...
Ya se pasara... no aflijas, deberás atender.

Una flota en velas y no se quema,
alguien que sale de la sombra
 y no se más que se afloja la vista,
no se sabe si es porque a nadie ama.

Nubes mías... que las diría...
que late el corazón
más que se aguardan ansias hasta salir.

No mires atrás, no mires al alba con lágrimas en los ojos,
ama, se amar, intenta amar....

Pero cuando sean ellas quienes no te amen...
no dejes como lecho del sueño y le dejas morir... el rencor, el desprecio, la soberbia.

Cuando las oportunidades lleguen arriesgaras todo, lo se.

No dejes de soñar....
No dejes de amar....

VII




Quiero compartir los tiempos, no dividirlos.

Ni un segundo perdido. Todo reservarlo a tu templo, nuestro...

La vida no es doble para mi, ni aún si quiera borracho.

Solo se amar a una persona. 


A tu figura ovalada.

Me gusta tu romanticismo, la sensualidad...

la risa, tu voz de brisa.

No hay secretos

en los diarios

de nuestra alma. 

Soy un noble estimable

a tus rosas

y palabras fraseadas.

Llegar a tu boca y besarte...

deseo...

Llenarte de un soplo o un suspiro

 el mismo aire que yo respiro.

Mi vida.... La doy si hiciera falta.

De cada gota que caiga en la mejilla 

intercambiarla por caricia de flor no grotesca,

verte amaneciente, sonriente.

Las nubes lloran por envidia.

No preocuparte,

yo se de taparte

con mis pliegues de seda, terciopelo.

Aurora te quiero...

Celebremos este hermoso día

Zafires, rubies ¡no!,

amor... mucho amor.

En un momento

parate de mi vida

para responderme

como es mi forma de quererte,

mi forma de entenderte.

Y con eso... diremos,

que nos conocemos

lo suficiente...

Calllate en momentos

de crepúsculos traslucidos

en agua tibia.

Belleza... juntos... solos...

El silencio es complicidad

otorga... ya sabes a que otorga.

¿Y acaso crees 

que no hay nada

detrás 

de tu piel,

de tu pelo,

de tus huesos,

desde que prove 

de ti

tu miel?

Olvida los miedos,

el pasado.

Celebremos este hermoso día.

Bajo la luna

que incendia

tus ojos

dándole 

un brillo especial.

VI

Rojo pausado de tu boca.


Mi aliento enfermizo
quiere ir más veloz
que cualquier ráfaga de sueño

cuando toque la noche.




Tu timidez de árbol
no se desnuda...
aún tiene ramas
de esas que no absorben

el color otoñal.


V


¿Será que eres olvido de estrellas?
hace mucho no fabrican las noches.

 La acera por donde camine 
es tuya y no eres mía.

Alma de siete voces,
doncellas en los cruces,
por qué no han sido nueve,
por qué no se las ve.

¡Hasta que la luna explote!
se ve de día.


De momento me he borrado
como cuando me miro borracho.


La vida sigue siendo doble

IV



¡Como la luz
puede clausurar
tu rostro!.

Existe 
un vacío 
                                                                                                        rehuido

Si la estirpe
del tiempo
reposara
en tu iris.

Pues todavía veo 
que menudea
en la sombra
la llama.

Fraguado
de tu sangre.



III



Buscas algo
quizás a ti misma
no te ves 
aunque sobren espejos.


Es la luz
que ciega,
o la sombra
que te adjudica
una mentira
que cae
sobre tus espaldas.


Ambas...


No eres igual.


Y todo 
lo revuelve 
el que cree
ser cómplice
del viento.


¡Quien será
que se esconde 
como cobarde!.


No lo se.


Cuando tenga 
un rato
lo buscare.


II





Lloro la ausencia de tu voz
te veo en cada recuerdo
pero oírte no puedo. 


Lloro en tu alegría
aunque duela
porque estando lejos
se que eres feliz.


Lloro para mi
el que dice vuela
Lloro por ti
solo sueños
quede en raíz. 


Y quedando en raíz
mojada tierra
solo unas pocas
lágrimas más.




I




Me encuentro bajo un temor
de heridas remotas
a siglos muertos. 

Vuelves callada y virginal...

Palabras que viven
y no existen en ti.

Tarde...

En la tarde te alejas de mis brazos 
ramas que desquebrajan mis sueños.

 Me dejas arrinconado
 y todo por no conocer 
 la voz de mis diarios.